Gente que me ha sacado más de una sonrisa

sábado, 9 de junio de 2012

Aprender a vivir sin ti.

Días de primavera y frío, en los que sus abrazos eran el mejor abrigo. Sensaciones que te encantaría volver a sentir. Quizá ahí fuera hay otra persona que te hará volver a sentir eso... Pero mientras tanto no podrás evitar vivir de los recuerdos.

Crees que ya lo has superado. Crees que ya todo va bien. Crees que tu vida vuelve a depender únicamente de ti. Crees que ya lo has olvidado. Todos los días lo mismo. Crees que eres fuerte y que ya todo te da igual, que él ya es pasado. Pero después del día, llega la noche. Te tumbas en tu cama. Miles de sentimientos y sensaciones distintas te comen la cabeza. Subes el volumen de la música. Los poros de tu piel se dilatan. Más volumen. Su nombre te rebota por todo tu interior. Pones la música al máximo, hasta que ya no puedes escuchar tus pensamientos. Te destrozas los oídos; pero te da igual. Prefieres eso a acordarte de él. Te preguntas qué pasó, por qué fue tan rápido, tan... doloroso.
Creías que eso que sentíais el uno por el otro iba a durar para siempre. Pero recuerda: los "para siempre" no existen. O al menos es mejor pensar que no, de esa forma nunca te darán el palo; solo te sorprenderán si alguna vez consigues tener uno de esos "siempre".
Si, lo sé. Eres débil: te cuesta olvidar. Pero ya es agua pasada. No mereces estar mal por él. No, por él no. Hay cosas peores por las que preocuparse; los chicos vienen y van. Sé que tú lo quieres, y sé que todo esto te duele. Porque sí, los sentimientos son de las pocas cosas que no podemos controlar. Pero, ¿de verdad crees que vale la pena estar mal por alguien que no está dispuesta a dar todo lo que tú darías por ella? Te mereces algo más, y te prometo que lo vas a encontrar.